El Ministerio Público de Arequipa, a través de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa, logró que se dictara prisión preventiva por el plazo de nueves meses en contra de Juan Carlos López Vargas, presunto responsable de darle muerte a su bebé y causar lesiones a su conviviente.
El imputado fue detenido luego que se registrara el hecho violento en la vivienda de un familiar ubicada en la Asociación Peregrinos de Chapi, en el distrito de Quequeña, a donde se trasladó junto a su pareja, Belén Chañi Cahuana, y en compañía de tres de sus hijos.
Según la investigación preliminar, Juan Carlos López Vargas y Belén Chañi Cahuana, junto a su familiar, estuvieron tomando licor en el inmueble durante la noche, y a la mañana siguiente del 23 de enero de 2023, se produjo una discusión entre la pareja.
El imputado golpeó a Belén Chañi Cahuana haciéndola caer al suelo dejándola inconsciente; y enseguida sacó a su hija de cuatro meses de nacida y la arrojó a un pequeño pozo de agua, que se encontraba fuera de la casa, donde la menor se ahogó. Luego, Belén Chañi Cahuana despertó y nuevamente fue golpeada por su pareja quien la amenazaba con matarla.
Posteriormente, la policía acudió al inmueble por la quejas de los vecinos, hallando el cuerpo de la bebé en el agua.
La fiscal Jenny Elizabeth Justo Callo en coordinación con la Policía Nacional del Perú, dispuso las diligencias necesarias para recabar los fundados y graves elementos de convicción, que permitieron que el Poder Judicial dicte la prisión preventiva contra el investigado. Asimismo, para la labor, contó con el apoyo de la fiscal adjunta Teresa Bravo Palomino.
La medida permitirá garantizar la presencia del imputado en todo el proceso, que debe concluir con una sanción por el delito de parricidio en agravio de su hija en concurso real con el delito de agresiones en agravio de su conviviente.
Cabe precisar, que ya existían medidas de protección por otros episodios de violencia familiar, en agravio de Belén Chañi Cahuana. El imputado tenía la prohibición de agredirla física o psicológicamente a su pareja, así como impedido de ingresar en estado de ebriedad o consumir bebidas alcohólicas en el inmueble que habita la denunciante, y debía seguir un tratamiento psicológico; asimismo, la pareja tenía que someterse a una terapia psicológica familiar a efecto de mejorar su relaciones.
