Cuando ocurre un caso de violencia hacia la mujer y los integrantes del hogar, generalmente se les da soporte a las víctimas, mientras que los varones que ejercieron la violencia cumplen una condena ya sea efectiva o con comparecencia y en la mayoría de casos, con el tiempo, vuelven a cometer el delito, ya sea con la familia contra la que atentó anteriormente o contra una nueva; hecho que se busca revertir con un tratamiento.
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, con apoyo del Gobierno Regional de Arequipa, abrió el Centro de Atención Institucional (CAI), en donde se brindará atención a los hombres que han sido acusados o sentenciados por violencia familiar, con el objetivo de recibir un tratamiento para que no vuelvan a atentar contra otra persona en el futuro.
“Aquel varón que atenta contra una mujer o sus hijos, simplemente es un cobarde y es por ese motivo que tenemos tantas víctimas de feminicidio en Arequipa, pero ese flagelo tiene que parar y vamos a brindar todo el apoyo que sea necesario para que esta situación cambie, no solo apoyando a las víctimas de la violencia, sino también para tratar a quienes ejercen la violencia y no se siga masificando”, señaló el gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez Sánchez.
Este local está ubicado en la calle México del distrito de José Luis Bustamante y Rivero y le pertenece al Gobierno Regional, en donde se ha instalado el CAI el cual fue inaugurado por la Ministra de la Mujer, Rosalina Tolentino Gamarra, quien coincidió con las palabras de la autoridad regional, de hacer un trabajo conjunto entre todos los niveles de gobierno para lograr los resultados esperados.
Allí se contará con diversos especialistas para ayudar a los agresores en su rehabilitación, como psicólogos, terapeutas, educadores, abogados, entre otros. La Ministra hizo un llamado a toda la población en general, a hacerse parte de la solución de este problema, denunciando las agresiones que observen en su entorno y sobre todo, a identificar a un agresor, ya que apenas ocurre una primera agresión, éstas continuarán a pesar de las promesas que el agresor haga.
