Fue un excelente partido. Sin ser mezquinos, los nuestros anularon en gran parte del partido, a esas «estrellas» que creían que iban a golear y se dieron con la pared. Fue 1 a 0 para la canarinha pero los muchachos dejaron todo en la cancha.

La primera parte fue perfecto. Se marcó, se afixió, se presionó y Brasil estaba asustado. Nos sabían que hacer. Estaban locos. Para el complemento, Reynoso realizó cambios de refresco porque muchos estaban exhaustos.

El cambio acertado fue de Grimaldo, que demostró que tiene mucho que dar en la selección. Ruidíaz fue un desacierto, porque el gol viene por su falta de talla y audacia para impedir que el defensa brasileño anote el gol.

El punto estaba firmado, faltaba poquito para sumar, pero así es el fútbol….

No se pudo siquiera sumar un empate