Premio al esfuerzo, a la garra, al gasto, al amor propio, al amor a la camiseta, al club, no son pechos fríos como los de Melgar que se dejaron empatar a 2 en partido que fuera postergado.

El 2 a 0 que conseguía Melgar se desvanecería prontamente al encontrar a un jugador con corazón de poeta, recitó sus mejores versos en goles y le dió a su equipo el empate y el punto a Trujillo. A pesar que en la primera mitad estuvo apagado.

Melgar jugó todo el segundo tiempo con 10 hombres, sin arquero, (Caceda???) que funge de guardameta «regalo» los dos tantos a Mena el poeta de la noche, primero fue un tiro cruzado y ni siquiera se lanzó a las pelota, la vió pasar y el colombiano la agregó al arco.

El empate fue un gol de cabeza que el gran arquero de selección, no pudo atajar y se quedaría paradito…

Al final la impotencia no hizo que puedan siquiera hacerle cosquillas a los norteños que bien merecido se lleva el empate.. ODAS AL POETA DE LA NOCHE!!!!!!

Mena fue el poeta de la noche